LA CREACIÓN

Posicionamiento crítico a partir de la columna de opinión La Creación de Manuel Vicent

Naíma Rodríguez 2º Bach A

Religión y ciencia, dos términos que desde años atrás se han impuesto como contrarias,como ideas o saberes opuestos que reniegan uno de otro. Actualmente, a pesar de ser las dos grandes visiones del mundo, existe un gran abismo entre ellas.
La religión tal y como la conocemos y desde un enfoque general, trata de poner al hombre en contacto con el más allá, ‘creando’ un ser superior que todo lo ve y al que debemos obedecer para poder llegar hasta él después de la muerte. El problema fundamental de la religión, es resolver la cuestión de si existe verdaderamente este ente o fuerza al que llaman Dios. La solución que propone la religión a este problema es la fe, hay que creer y amar a este ser, de esta manera ‘conoceremos’ la respuesta. Esta solución que plantea es demasiada subjetiva e individual, ¿de qué me vale a mí, que tú creas en este ser todopoderoso si para mí no es fiable y no tiene el valor suficiente como para dejar de hacerme dudar acerca de su existencia?
Otra de las dificultades que plantea la religión es confundir la creencia o ideología con la forma de practicarla o llevarla a cabo, es decir, con palabras específicas (refiriéndonos a la religión cristiana) no es lo mismo lo que dice la Biblia, que lo que pone de manifiesto la Iglesia. ¿Cuántas veces no hemos escuchado eso de: yo creo en Dios pero no en la Iglesia? Un ejemplo muy reciente de las incongruencias de la Iglesia puede ser, sin ir más lejos, las famosas palabras de aquel cardenal de Roma llamado Fernando Sebastián Aguilar mediante las que afirmaba que la homosexualidad es una enfermedad que tiene cura, esto choca rotundamente con el afamado mandamiento: Amarás al prójimo como a ti mismo. Y muchas arbitrariedades como estas hacen que la gente se pregunte si la religión tiene la suficiente credibilidad como para dedicarle su tiempo.
Hay cosas que debemos tener en cuenta, la ética y el saber ser persona, está por encima de toda creencia religiosa o científica, con ello me refiero a los casos más extremos de personas religiosas que pierden el sentido común, por ejemplo, los testigos de Jehová prohíben las transfusiones de sangre incluso en los caso más graves. Esto es una actitud irracional, incoherente y nefasta, donde la culpa no es de la religión, sino del practicante, ya que somos libres de decidir por nosotros mismo, y hay que saber enlazar las creencias con la realidad actual. Si la libertad es lo que nos define generalmente, no entiendo por qué buscan aferrarse a ideologías de esta manera tan extrema y descabellada.
La ciencia trata de comprender la naturaleza de la realidad física que nos rodea. Cómo suceden los fenómenos naturales, qué los producen y cuáles son sus consecuencias; son algunas de las cuestiones que intentan resolver. El conocimiento científico, al contrario del religioso, está formado por leyes y teorías que tienen su base experimental. Quizás es por eso por lo que actualmente la ciencia tiene más peso que la religión “algo es así porque se puede demostrar, si no, no es.” Desde este punto de vista, el avance de la ciencia implica siempre un retroceso de la religión, con lo que la visión religiosa tiene que ir poco a poco desapareciendo. Para apoyar esta posición se hace referencia muy a menudo a los casosde Galileo y Darwin condenados por la Iglesia debido a la defensa de la ciencia.
Pero también debemos ser conscientes de los inconvenientes que suponen los avances científicos, un claro ejemplo es el tema de la clonación que supone un gran debate social ¿hasta qué punto es ético una clonación? En el campo de la medicina nos encontramos con que cada vez vivimos más, individualizando, esto es un gran avance, pero si lo miramos desde otra expectativa, ¿vivir 200 años sería correcto? ¿Habrá el suficiente espacio y abastecimiento para todos? ¿Si el final de la vida es la muerte, y no morimos, qué finalidad tiene entonces la vida? Por no hablar, de que a estas alturas es muy fácil crear un gen resistente a antibióticos o a ciertos medicamentos, de esta manera no podremos afrentar determinadas enfermedades tan simples como un resfriado y una infección de garganta.
Desde niña me han dicho que los extremos nunca son buenos, y trayendo ese dicho a temas como estos, ciencia y religión, observamos que se cumple mejor que cualquier teoría científica o fundamento religioso. A todo esto, España presume de ser un estado aconfesional, y aquí estamos de vacaciones por Semana Santa, incluidos los que pertenecemos a la rama científica. ¿Quién dijo que la religión no determina el estilo de vida?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s