DÍA DEL LIBRO, 2016

Autora: Mª Olga Trujillo Rodríguez

El pasado 23 de abril celebramos, como cada año, el Día del Libro. El Libro –con mayúsculas-. Ese espacio mágico donde todo puede suceder. Donde las palabras cobran vida, respiran, palpitan; se mueven en todas direcciones, asociándose unas con otras; enredándose traviesamente para transmitir cualquier emoción, sentimiento, miedo, ilusión o historia en un juego creativo sin límites.

Eso es lo que han querido reflejar varios alumnos de 2º A –ESO. Nos presentan cuatro historias cuyos personajes nos son conocidos, aunque en otros contextos y otros marcos temporales.

Esperamos que disfruten con su lectura. Gracias a todos por su aportación: Gisela Palenzuela Glez., Hugo Pinheiro Almeida, Lara Punzano Negrín y Mariya Vanyova Tsaneva.

Autora: Gisela Palenzuela

Diálogo teatral:

Blancanieves , Aurora , Rapunzel y Cenicienta están preparándose para una fiesta. Están en una habitación.

BLANCANIEVES: Chicas, ¿qué os parece si vamos a la fiesta que da Bella?

RAPUNZEL: ¡ Sí, fiesta !

CENICIENTA: No sé, chicas ; mi padre no me deja llegar muy tarde. Siempre que salgo me dice que antes de medianoche esté en casa.

RAPUNZEL: ¡Jopé, Cenicienta! , ¿no podrías desobedecer a tu padre por una vez?

BLANCANIEVES: Y tú Aurora, ¿te animas?

AURORA: ………

BLANCANIEVES: ¿Aurora?

RAPUNZEL: ¿ No ves que está durmiendo? Esta chica es una marmota.

BLANCANIEVES: ¡Aurora!

AURORA: ¡Ruecas no!

BLANCANIEVES: Tranquila, Aurora; soy yo, Blancanieves.

AURORA: Sí, sí ; es que estaba soñando algo muy raro.

RAPUNZEL: Vale…(dudando) ….te estábamos preguntando si querías ir a la fiesta que organiza Bella.

AURORA: No sé (bosteza) estoy muy cansada.

RAPUNZEL: ¿Cansada? ¡Si llevas durmiendo 4 horas!

AURORA: Vale, vale ; sí voy, pero no me grites.

RAPUNZEL: ¡Bien! Sólo queda Cenicienta. ¿Qué dices? , ¿vas?

CENICIENTA: No sé chicas ; no me gusta desobedecer a mi padre.

BLANCANIEVES: Cenicienta, ¿es por eso o por algo más?

AURORA: O alguien (Cenicienta le tira un cojín). ¡Ay! Vale, me callo, me callo.

RAPUNZEL: ¡No!, no te calles, cuenta, cuenta, ¿es un chico?

AURORA:

CENICIENTA: ¡Aurora!

AURORA: ¡Anda! Si se lo vas a acabar contando.

CENICIENTA: Tienes razón. Bueno, vale ; es el hijo del rey.

BLANCANIEVES Y RAPUNZEL: ¿¡Qué!?

CENICIENTA: ¡No gritéis! Que no es para tanto.

RAPUNZEL: ¿¡Que no es para tanto!?

BLANCANIEVES: Ahora mismo te vamos a buscar un vestido espectacular.

CENICIENTA: Vale, pero también vamos a buscar vuestros vestidos.

TODAS JUNTAS: ¡Si!

BLANCANIEVES: Este no…este tampoco…¿pero por qué tengo esto aquí?…¡aquí está!, mira, Cenicienta , ¿te gusta?.

CENICIENTA: ¡Me encanta!

BLANCANIEVES: Bueno chicas ; ya que tenemos los vestidos. ¡ Toca maquillarse y peinarse !

______________________ 2 HORAS MÁS TARDE_________________________

BLANCANIEVES: Bueno, chicas ; yo ya estoy, ¿qué os parec..?

CENICIENTA: ¿Habéis visto mi zapato? ¡ estoy segura de que estaba aquí!

RAPUNZEL: ¡ Ay, Cenicienta! ¡Me estás pisando el pelo!

AURORA: (Roncando)

BLANCANIEVES: ¡CHICAS! (Todas la miran) tú, (señala a Cenicienta) ¡deja de pisarle el pelo a Rapunzel! , tú (señala a Rapunzel) ¡recógete ese pelo ya! y tú (señala a Aurora) ¡levántate y prepárate! Las quiero ver en 30 minutos en la puerta preparadas para irse

RAPUNZEL, AURORA Y CENICIENTA: ¡Sí, señora!

BLANCANIEVES: ¡ Así me gusta!( todas se le quedan mirando) ¿¡ a qué esperan !?

¡ Venga!

FIN

Autor: Hugo Pinheiro

Fuera de Nintendo

Después de que Luigi, Mario y Yoshi se pasaran casi todo el mundo, les quedaba el último jefe.

Mario: Parece que ya hemos llegado; el último nivel,antes de encontrar a Peach y rescatarla.

Luigi: sí, vamos; cuanto antes entremos, antes acabamos.(Entrando en el castillo del último jefe)

Mario: aquí no hay ningún monstruo (observando la sala)

Luigi: ¿Ey, y ese portal? (con curiosidad)

Mario: No sé, ¿entramos?

Yoshi: sí, (mientras entraban todos al portal)

En ese mismo momento en Hoen. Ash y Rojo casi al final de la calle Victoria.

Ash: Por fin, ya veo el final de la calle Victoria( con entusiasmo)

Rojo: Ya era hora, esta calle Victoria ha sido muy difícil (resoplando)

Ash: ¿qué es eso? Parece un objeto, ¿qué será?

Rojo: Es un movimiento, teletransporte, no lo conozco, búscalo en la Pokedex.

Ash: “sirve para teletransportarte, pero el lugar lo elige la máquina” (leyendo lo que pone el aparato)

Rojo: ¿vamos? (mirando a Ash)

Ash: ¿por qué no? (mientras le daba al botón, y desaparecían)

En Tokio, Japón, vida real.

Mario: ¿dónde estamos?

Luigi: no tengo ni idea, pero creo que hemos salido de esta máquina que ésta aquí en el suelo. (Los tres miraron a esa máquina, cuando de repente salió Ash y Rojo de ella, seguidos por Sonic, Peach, Bowser, Wario, Diddy kong, Brock, Daisy, Rosalina, Aura, Maya y muchos más personajes de Nintendo)

Mario: Al parecer no somos los únicos (con una sonrisa)

Sonic: ¿Alguien sabe qué está pasando aquí?

Luigi: (subiéndose a una silla) creo que yo sé lo que está pasando, alguien nos tenía encerrados en esa máquina (apuntando a la Nintendo)

Se escucharon murmullos entre todos.

Maya: esto no puede quedar así, exploremos este mundo, y encontremos al que nos encerró. (levantando un puño)

todos: ¡sí, vamos!

Salieron a la calle y se quedaron asombrados por los coches,las personas, y que no había ni un solo pixel; podían caminar en horizontal y no sólo para delante y atrás, como ellos estaban acostumbrados. Ahora tenían total libertad de movimientos.

Un gomba intentó cruzar la carretera, pero lo atropellaron.

Luigi: esto es peligroso, pasemos saltando de coche en coche.

Mario: Vale (saltando al primero)

Ash: Mis pokeballs aquí no funcionan, no podre hacer vuelo.

Aura: mira (apuntando hacia el paso de cebra) por ahí pasan las personas estas raras; probemos por ahí.

Sonic: yo no tendré problema; cruzaré corriendo.

Diddy Kong: (al otro lado de la carretera) separémonos, Ash, Aura, Maya, Brock, Rojo iréis juntos por donde van las personas de aquí, Mario, Peach, Luigi, Yoshi, Daisy, Rosalina,iréis saltando sobre todo lo que veáis, Sonic tú irás por la carretera, a toda velocidad. Wario, Bowser, los Gombas y las tortugas iréis por las alcantarillas, y yo iré de palo luminoso en palo luminoso(farolas)

¡Manos a la obra!

Mario:¿pero hacia dónde?

Diddy Kong: ¿ves ese edificio con tu logo? Seguro que tienen algo que ver.

Después de un rato,yendo cada uno por su lado, acabaron llegando todos.

Brock: ¿por qué habeis tardado tanto? (viendo que llegaba Wario y su equipo)

Wario: Porque Bowser quería ir al baño (se rieron todos)

Entraron en el edificio de Nintendo y todos se quedaban asombrados de cómo lo que ellos habían dibujado se volvió real y con vida propia.

Los guardias intentaron pararlos pero Mario, montado sobre Yoshi, les saltó encima de sus cabezas, dejándolos tirados en el suelo.

Rojo: esta es la oficina del jefe y dueño de este edificio (leyendo el cartel de la puerta)

Sonic: entremos a ver qué explicación nos dá(derribando la puerta)

Fusajiró Yamauchi (creador de Nintendo): ¿qué pasa aquí? ¿cómo habéis cobrado vida?

Mario: ¿así que nos conoces?

Fusajiró: claro que os conozco, yo soy vuestro creador.

Diddy Kong: ¿y por que estabamos encerrados dentro de una máquina?

Fasujiró: no es una máquina cualquiera, se llama Nintendo, (dándose la vuelta y mirando por las cristaleras hacia la vista que tiene de Tokio) y gracias a vosotros habéis hecho felices a muchos niños.

Ash: ¿y por que no podemos estar en el mismo mundo que tu?

Fasujiró: Porqué este mundo es demasiado malo para vosotros; el vuestro es todo felicidad,no hay contaminación, ni tenéis problemas, ¿queréis hacerme el favor de volver a entrar?

Mario: Vale, papá (con un resoplido) Adiós

Fasujiró: Adiós (con una lágrima en el ojo) Ahora cada uno volverá a su mundo y podrá seguir con su vida allí.

Autora: Lara Punzano

Las princesas también tienen problemas.

En un 10 de enero Cenicienta, Bella Durmiente, Blanca nieves y Rapunzel quedaron en un centro comercial para poder verse.

Rapunzel: ¡Qué bien! por fin podré verlas. (Piensa)

Cenicienta: ¡Hola! ¿Cuánto tiempo?¡Cada vez tienes el pelo más largo! (dice, a la vez que se sienta en un banco con ella).

BlancaNieves: ¡Qué guapas estáis! (Eleva un dedo hacia arriba y se posa un pájaro)

Bella Durmiente: Perdón por haber llegado tarde, como siempre, me quedo dormida; no sé qué me pasa.

Cenicienta: No te preocupes, ya te conocemos. ( se ríe)

Rapunzel: Bueno, ¿Qué tal estás BlancaNieves?

BlancaNieves: Bien, pero…. los animales dan un trabajo… Además de venir a veros, tengo que comprar dos Kilos de pienso para los perros y demás cosas para los pájaros, caballos, vacas, ciervos, tortugas…. Bueno; ustedes saben la selva que tengo en casa.

BlancaNieves: ¿Y tú qué tal, Rapunzel?

Rapunzel: Bien, pero ya no sé qué voy a hacer con mi pelo .Ya he ido 7 veces a cortarme el pelo y aquí estoy para cortarmelo otra vez. (pone los ojos en blanco)

Cenicienta: Al menos no tienes el problema que yo, desde que perdí el tacón de cristal ahora pierdo siempre un zapato de cada par. Ya he perdido como 24 zapatos, será que tengo un pie más grande que el otro; y encima con la crisis yo no estoy como para comprar muchas cosas.

Bella Durmiente: ¿Tú te quejas, en serio? ¿Tú sabes lo que es comprar colchones cada año? A que no ¿verdad?. Encima tengo que comprar de calidad, porque como duermo tanto, tanto, pues uso demasiado el colchón; digamos mil euros por lo menos.

BlancaNieves: ¿No sería muy guay que todas fuésemos como unas princesas sin problemas? Pero ¡qué va! estamos en la vida real, ya quisiera yo ser una princesa sin ningún tipo de problema, pero ¡qué va….!

Rapunzel: Yo creo que hasta las princesas tienen problemas, pero está el típico príncipe para salvarla.

Bella Durmiente: y ¿Por qué acabamos hablando de princesitas de cuentos de niños pequeños? Cada uno tiene problemas. Ya somos adultas, ¡además! yo me tengo que comprar el colchón ya porque está en rebajas!

Cenicienta: ¿¡Pero…dónde he dejado el zapato ahora!? ¿Lo ves? siempre pierdo el zapato y ni siquiera he caminado, bueno me tengo que ir a comprar zapatos,¡Hasta pronto!. (se levanta y les da dos besos a todas)

Rapunzel: Bueno; es verdad que ya me tengo que ir a la peluquería, que llego tarde.

Blanca Nieves: Es cierto. Yo también me tengo que ir, os quiero mucho.

No es la típica historia de princesas con un final súper feliz , pero ellas son felices con sus problemas y defectos.

Autor: Mariya Vanyova

La reunión familiar

(En el Burger King)

Bobby: ¡Hey chicos, aquí!

Tobby: ¡Mirad, allí está!

(Se sentaron en la mesa)

Bobby: Bueno, ¿qué tal estáis? ¿Cómo os ha ido todo?

Cobby: Pues a mí me ha ido muy bien, cuando los tres cerditos me echaron de la casa, aprendí la lección y decidí hacer algo bueno por ellos. Contacté con una profesora de aquí, de la gran ciudad, y logré que los dos cerditos menores fueran al colegio y claro, ¿por qué no? Me apunté yo con ellos. Cuando terminamos un par de años de estudios básicos, decidimos ir a la universidad y estudiar arquitectura, ¡ya sabéis!, para aprender a construirnos una casa. Cuando nos graduamos, los cuatro, incluido el cerdito mayor, logramos que nos contratara una gran empresa, como arquitectos. Desde entonces somos compañeros de trabajo y nos reunimos una vez a la semana, en alguna de nuestras hermosas casas, para hablar sobre nuestro nuevo proyecto.

Bobby: ¡Vaya! ¡Eso es genial!

Robby: A mí tampoco me ha ido nada mal. Cuando tuve esa asquerosísima experiencia de que me sacaran a seis cabritillos de la tripa, maduré y decidí ayudarles. Fui también a la universidad y lo aprendí todo sobre las alarmas. Y claro, les instalé una. Después di un curso de inglés y ahora trabajo haciendo eso. Viajo por el mundo instalando alarmas. Está bastante bien, ya que pagan bien, protejo a la gente y conozco mundo. Es algo muy gratificante.

Bobby: ¡Enhorabuena!

Camarera: (Se acercó) Disculpen, ¿qué van a tomar?

Bobby, Tobby, Cobby y Robby: ¡Una hamburguesa vegetariana, por favor!

Bobby: Anda, ¿vosotros también os habéis hecho vegetarianos?

Tobby: Hermano, a veces la vida te da una sorpresa.

(Todos rieron)

Camarera: Gracias (sonrió); la comida vendrá en seguida (se alejó).

Tobby: Bueno, me toca contar a mí. Después de estar dos años castigado sin salir por esa desagradable bromita, Pedro aprendió la lección. No ha vuelto a gastar una broma, ni de las pequeñas ni de las gordas. Sus padres le compraron un móvil para que por lo menos se estuviese quietito, pero el problema es que se enganchó bastante. Tiene un perfil en absolutamente todas las redes sociales y no para. ¡Yo sólo tengo Facebook! En fin, está todo el día sacándose selfies de esos ¡y lo sé porque es mi compañero de piso! Sus padres se hartaron de él y cuando se hizo mayor, se vino a vivir conmigo. Yo trabajando todo el día y él con el móvil, ¡ya le vale! No se lo digáis, pero le estoy buscando trabajo en secreto.

Bobby: ¡Bien hecho! Debe aprender lo que es el esfuerzo.

Cobby: Bueno, Bobby; eres el que queda. Cuéntanos qué tal.

Bobby: Bueno, al principio, cuando ese leñador gruñón me echó, me cabreé bastante, pero llegué a la conclusión de que lo que yo estaba haciendo no estaba bien. Me hice amigo de Caperucita y le ayudé a llevar comida a su abuelita mientras estaba enferma. Luego, cuando se recuperó, me dio las gracias por no habérmela comido, ya que oportunidades no faltaron. Caperu y yo nos dimos cuenta de que cocinar era nuestra vocación. Cuando su madre salía, yo le ayudaba a hacer la comida y así fue. Decidimos abrir nuestro propio restaurante, el “Caperucita Roja y el lobo no tan feroz”. Tiene mucho éxito, ya que además somos unos grandes empresarios. Podéis venir cuando queráis. Tranquilos, hay descuento familiar.

Camarera: (Se acercó) Bueno, aquí tenéis las hamburguesas (las colocó en la mesa). Un momento, ¿no sois vosotros los cuatro lobos feroces? Antes con las prisas, no me había dado cuenta.

Robby: La verdad es que ya no somos tan feroces.

(Todos rieron)

Robby: Ahora cada uno de nosotros tiene una vida bastante pacífica.

Camarera: Es un gran paso, ¿no? Parece que habéis cambiado mucho.

Cobby: Así es.

Tobby: Por cierto, si alguna vez necesitas una casa, una alarma, un restaurante o un novio, avísanos (se inclinó hacia sus hermanos y susurró) tengo que aprovechar, a Pedrito no le vendría nada mal una chica (se colocó en su posición anterior) ¿tienes Instagram?

Camarera: Claro.

Tobby: Pues apunta: pedro_el_más_guapo. Tiene un nombre un poco egoísta, lo sé.

(Ella rió)

Camarera: Lo miraré. Bueno, ya les dejo comer tranquilos (se alejó).

Bobby: Bueno, lobitos, a comer, que tengo un hambre feroz (se frotó las manos).

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