IGUALDAD ENTRE LETRAS

En la actualidad la mujer es considerada un ser inferior en algunas culturas o países más que en otros. Esta desigualdad la podemos ver reflejada en varios ámbitos diferentes, como por ejemplo en cargos ejecutivos de algunas empresas. También existe una discriminación con respecto a los salarios de los empleados, siendo otra ves más las mujeres las afectadas.

En las líneas del libro “Como agua para chocolate”, escrito por Laura Esquivel, una mexicana nacida en 1950, usa como recurso la cocina y las recetas preparadas por Tita, la protagonista, para expresar sus sentimientos a través del mundo culinario. Esta historia comienza contando como Tita nació en la cocina de su casa y como cuando Tita ya era mayor se enamora de Pedro Musquis con el que no se puede casar, ya que tiene la obligación de cuidar a su madre como la hija menor que es.

La figura femenina se ve degradada, por parte de la madre, generando así una gran desigualdad, que en esta época era normal. Si leemos el libro vemos como después de la muerte de Nacha, Tita es la que se encarga de la comida de toda la familia en la que también está incluido Pedro Musquis, que está casado con Rosaura, hermana de Tita. Él intenta demostrar el afecto que siente hacia Tita haciéndole cumplidos y regalándole flores, que a la hora de enterarse su madre, prohíbe este comportamiento enseñándonos la gran desigualdad de la época.

Aunque hoy por hoy sigue habiendo desigualdad no es igual que hace 10 o 20 años. Pero aun hay culturas que siguen estancadas como por ejemplo la cultura africana en la que las mujeres son la base de la convivencia social, pero no tienen acceso a la salud, a la educación, al conocimiento, además de que se castiga a la mujer con la mutilación genital. Otro de los tantos ejemplos de desigualdades que hay por el mundo sería la mujer árabe que es enseñada para ser una esposa, mujer, madre y después abuela. Al contrario que los hombres que crecen para ser ingenieros, doctores, funcionarios o cualquier cosa que quieran.

En conclusión, las mujeres siempre serán discriminadas de una manera u otra, hasta que lleguemos a un punto en el que estemos de acuerdo en que somos todos iguales, da igual la raza, la religión, el color o el idioma. La mujer no es inferior al hombre, ni el hombre es inferior a la mujer solo estamos en una balanza a la misma altura.

DANIELA GARCÍA BORDÓN. 1º Bachillerato B

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